El taller

Donde nacen las joyas

Un espacio para crear

Mi taller queda en una casa antigua de Palermo, en un cuarto que da al patio. Tiene buena luz natural por la mañana y una lámpara de trabajo para las tardes largas. El banco de joyero lo armé yo misma con madera de demolición y un tabique de cuero que me regaló mi profesor en Florencia.

Trabajo sola. Me gusta el silencio, o la radio. No tengo empleados ni pasantes. Lo que sale de acá lo hice yo, pieza por pieza.

Banco de trabajo de joyeria con herramientas organizadas

El proceso, paso a paso

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Diseño y boceto

Todo empieza en un cuaderno. Tengo pilas de cuadernos llenos de dibujos a lápiz: formas, proporciones, ideas sueltas. Algunos bocetos se convierten en joyas el mismo día. Otros esperan meses hasta que encuentro la piedra o el metal correcto.

Si es un encargo, primero hablo con la persona. Quiero entender qué busca, cómo se viste, si prefiere algo discreto o algo que llame la atención. Después dibujo dos o tres opciones y elegimos juntos.

02

Selección de materiales

Compro la plata en lingotes a una fundición de San Martín que trabaja con metal certificado. El oro lo consigo por gramo según lo que necesite para cada pieza. Las piedras vienen de dos lugares: un proveedor de Tucumán que trae rodocrosita, cuarzo y ágata, y un señor en el barrio de Once que importa gemas de Brasil.

No uso piedras sintéticas. Prefiero las imperfecciones naturales; le dan carácter a la pieza.

Primer plano de manos trabajando una pieza de plata con herramientas de joyeria
03

Trabajo en el banco

Acá es donde pasan las horas. Lamino el metal hasta el espesor que necesito, lo corto con sierra de calar, lo doblo, lo sueldo con soplete. Para los anillos uso mandriles de diferentes tamaños. Para los engastes, buriles y pinzas de precisión.

Un anillo sencillo me lleva unas cuatro horas. Un collar con varias piezas puede llevarme una semana entera. No apuro nada.

04

Terminación y pulido

Cuando la pieza ya tiene su forma final, viene el pulido. Uso lijas de agua de grano cada vez más fino, y después un motor con fieltro y pasta de pulir. Algunas piezas las dejo con un acabado mate a propósito. Otras las llevo a un brillo de espejo.

Al final, baño la pieza en ultrasonido para sacar cualquier resto de pasta y la seco con un paño suave. Lista.

05

Empaque y envío

Cada joya va en una caja de cartón kraft hecha por una pequeña imprenta de Villa Crespo. Adentro, un pañuelo de algón crudo que sirve también para guardar la pieza. Envío por correo certificado a todo el país y por courier privado para pedidos internacionales.

Herramientas principales

Soplete

Soplete de gas natural para soldadura de plata y oro. Lo uso varias veces por día.

Laminadora

Laminadora manual que traje de Italia. Reduce lingotes a láminas o hilos del grosor que necesite.

Sierra de calar

Para cortes de precisión en láminas de metal. Las hojas se rompen seguido; compro por caja.

Mandriles

Para dar forma a anillos y pulseras. Tengo de acero y de madera, según la suavidad que necesite.

Buriles

Para engastar piedras y hacer grabados finos. Requieren afilado constante y buena luz.

Motor de pulir

Con discos de fieltro y pasta abrasiva. El paso final antes de que la pieza esté lista.

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Recibo visitas con cita previa. Si estás en Buenos Aires y querés ver cómo trabajo, escribime.

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